Tras una llamada de Melchor Cruz Roja Juventud decide decorar una carroza y participar en la Cabalgata de Reyes de Pozuelo de Alarcón. Cuarenta niños subieron a ella y repartieron caramelos e ilusión una de las noches más importantes del año.

Como la misión no era fácil y había que transformar el magnífico camión que había llegado de tierras lejanas voluntarios de Cruz Roja Pozuelo y algunos espontáneos quedaron a las diez de la mañana del 5 de enero. Había que decorar el vehículo con telas, adornos, luces y música. A la hora de la comida la carroza estaba lista para recorrer las calles de la ciudad.
A las cuatro de la tarde una treintena de chicos y chicas que participan de forma habitual en las actividades organizadas por la sección juvenil de Cruz Roja y sus mejores amigos estaban subidos en la carroza para dirigirse al campus universitario de Somosaguas; el punto de encuentro para los vehículos que formarían parte de la Comitiva Real. Pasadas las seis de la tarde arrancaba la Cabalgata de Reyes desde la carretera de Húmera. Hasta ese momento los chavales cantaron, bailaron y se divirtieron con los juegos junto a sus grandes ayudantes, los voluntarios de Socorros y Emergencias.
El recorrido fue muy divertido. Cientos de niños en las calles de Pozuelo esperaban ver a Sus Majestades y recibir caramelos de todas y cada una de las carrozas. Entre risas y entusiasmo se completó el recorrido. Todos los que habían viajado en ella la desmontaron la carroza y se fueron pronto a casa para preparar sus zapatos, poner agua a los camellos y turrón a los reyes y descansar. Al día siguiente LOS REYES MAGOS DE ORIENTE hicieron realidad sus deseos.